Gracias al "pavo", por estos lares, tenemos un día que nos permite reflexionar sobre nuestras vidas. Gracias al "pavo" tenemos un rato para sentarnos a dar gracias por lo que tenemos, por lo que somos, por nuestros sueños...
Por aquí no hubo peregrinos, ni nieve, ni buenas cosechas... en fin, que los yanquis, además de los Mc Donalds y los "Burre King", nos han trasladado esa costumbre de sacar un día para dar gracias.
Lo que aún no puedo entender es la razón por la que en esta isla en la que abunda el café, la piña, los granos, la yuca y el pescado, nos sentamos a la mesa a agradecer con un pavo. (a veces relleno y todo) Los objetos alusivos a la temporada de otoño tampoco quedan nada bien. Aquí no caen las hojas, ni se cambia de estación. Aquí es verano todo el año y en noviembre lo que apetece es una ensaladita de frutas variadas y un galón de agua. (No miento)
Lo que sí puedo decir muy honestamente es que este día reúne a las familias, hace a la gente más agradable y consciente. (Hasta las personas de la calle, sólo por este día, no se quedan sin comer.) No sé si es hipócrita de nuestra parte, pero aunque sea sólo un día, somos capaces de ver más allá de nuestra realidad y darnos cuenta que tenemos la posibilidad de ayudar a los demás. (Es verdad, hay muchos que lo hacen sólo para limpiar su conciencia :-(
Mi lista de "gracias" es inmensa. La vida ha sido maravillosa conmigo y aunque tengo mis días grises, me considero muy afortunada. La sonrisa no la pierdo y cada día al abrir los ojos sigo el ejemplo que vi de mi padre: digo en voz alta "gracias Dios por otro día.
No hace falta este día para ser agradecidos. La vida es un gran regalo y en la mayoría de los casos, tenemos mucho más de lo que realmente necesitamos.
Aprovecho para agradecer a mis lectores fieles. La aventura de este blog ha sido maravillosa por sus comentarios y ánimos. He conocido gente estupenda y estoy segura de que hay miles de personas ahí afuera que se identifican con mis historias y asuntos.
De verdad les agradezco que se paseen por este balcón. Muchos abrazos... han sido parte de un caminar muy interesante para mí.
Flora.



